El símbolo del anillo de boda: 5.000 años de historia

Sí: nada más y nada menos que unos 5.000 años de historia documentada, que podrían ser muchos más. Los anillos de boda ya se utilizaban por los egipcios alrededor del año 2.800 a.d. Cristo. La forma circular, que se ha mantenido hasta nuestros días, representaba en Egipto un ‘sin principio ni fin’; en definitiva, la eternidad del amor y del compromiso.

anillo de boda

También la colocación en la mano es digna de tener en cuenta, por su importante componente simbólico: el anillo matrimonial se colocaba en la mano izquierda y en el dedo anular. Y esto no es ‘porque sí’: la Antigüedad consideraba que la vena de ese dedo llegaba directamente al corazón. Romanos y cristianos mantuvieron este credo y lo incorporaron a las celebraciones nupciales; eso sí, los romanos con su carácter práctico y económico añadido: el anillo llevaba el sello de la casa, que utilizaba la mujer en la vida doméstica, por ejemplo, y el hombre en asuntos de estado, propiedades y negocios.

Es interesante un dato relativo a la conocida como ‘Petición de mano’ que, en Simboliza tiene su ceremonia específica en el ‘Compromiso de Amor’. El Papa Nicolás I, en el siglo IX, decretó que el hecho de que un hombre entregase un anillo a una mujer era ya una ‘declaración oficial’ de casamiento. Volver atrás en este punto se hacía ya prácticamente imposible.

peticion de mano

Los anillos de matrimonio fueron, inicialmente, de cuero; después, el hierro tomó el relevo como material noble en tiempos de Plinio El Viejo (entorno al año 50/60 d.d. C) hasta ir evolucionando al oro. Si al oro se le une el diamante, la pareja otorga un peso simbólico potentísimo a su unión; el diamante (palabra que proviene del griego ‘adamas’, que significa “lo inconquistable”) tiene una dureza extraordinaria.

En India, no sólo es símbolo de amor duradero y eterno, fuerte, que no se marchita ni rompe, sino, también, protección contra las fuerzas del mal.

boda hindu