Navidad: ¿paz en pareja?

La Navidad: días de paz… o de guerra. Este tiempo festivo puede estrechar lazos en la pareja o agudizar conflictos en idéntica medida; es más, parece que cada vez lo hace con mayor reiteración en la segunda vía, la del conflicto.

¿Cómo lograr que estas vacaciones contribuyan a la calma y no a la ansiedad? ¿Cómo conseguir evitar los roces, las disputas, las rivalidades, los enfrentamientos? ¿Cómo enfrentarse a un nuevo año de la vida desde el aliento y no desde el desaliento? ¿Cómo no caer en rememorar el pasado?

navidad en pareja

En primer lugar, recordando QUÉ ES LO IMPORTANTE. Aseguran los estudios psicológicos al respecto que el descanso emocional y el compartir con la pareja desde la quietud es mucho más recomendable que el bombardeo comercial y la abundancia festiva. La Navidad puede ser un excelente momento para afianzar los lazos del enamoramiento y dar un segundo paso más importante: el del amor.

En Simboliza, una ceremonia, ‘Compromiso de amor (pedida de mano)’ festeja una relación en plenitud y un compromiso de vida. Y lo hace en presencia de los más queridos, los más cercanos, los más allegados que ratifican y se unen en la belleza de ese poderoso sentimiento que ha aflorado.

navidad en pareja1

La esencia frente a lo externo. Es la más importante recomendación de los gabinetes de psicología para estas fechas en las que se puede fácilmente ‘enloquecer’. Hallar tiempo para uno mismo en mitad del ruido y los compromisos sociales y buscar el silencio, el paseo, la otra cara que, reiteran, siempre existe.

Recalcan, igualmente, evitar las expectativas. El bombardeo publicitario llena el inconsciente colectivo de imágenes de brillante y explosiva felicidad. Tener en cuenta que eso no es más que una campaña comercial ayuda, indican los estudios psicológicos, como también no perder de vista que esa perfección televisiva y mediática a la venta no existe.

navidad en pareja2

Y dos recomendaciones más: ser creativo (ser creativo en pareja refuerza mucho más la creatividad) y mirarlo todo como si se fuera un espectador, como si se estuviera ante una obra de teatro. El exceso, así, puede resultar hasta divertido.